Adelanta Tigres en la final del clausura 2019

Adelanta Tigres en la final del clausura 2019

Se viven tiempos en los que el depredador del área en México es un francés que llegó a los Tigres para ganar y convertirse en histórico. André-Pierre Gignac es la punta de lanza del equipo regio, que ayer tomó ventaja (1-0) en la ida de la final del Clausura 2019, ante un León extraño, respecto a lo que hizo a lo largo del torneo.

El tanto de la victoria del delantero galo, y con el cual empató a Tomás Boy como el máximo goleador del club norteño, aventajó a los de la UANL, aunque fue mínimo el daño para el líder general, dado el accionar de ambos equipos en el terreno de juego.

El cuadro esmeralda fue una sombra, y por segunda ocasión en fila se fue en blanco en esta Liguilla, contrastando con lo que hizo en la fase regular, cuando sólo una vez no logró marcar (ante Tijuana, en casa, en la Jornada 3), siendo la primera ocasión en la que no pudo convertir como visitante. El inicio de ayer fue promisorio para ambas escuadras.

Ninguna cayó en el temor o pecó en excesos de prevención, y gracias a esto se vio un pingpong entre canchas, generando el juego fluido y con velocidad entre el robo y la recuperación del esférico. La Fiera adecuó estas circunstancias a su bien y encontró el cierre de Vinicio Angulo, que salió por encima de la portería de Nahuel Guzmán, a los nueve minutos.

Sin embargo, cuando la visita desplegaba la mejor propuesta, los Tigres, que comenzaron imprecisos y merodeaban la zona rival, dieron el golpe. Gestado de una serie de pases, André-Pierre Gignac llegó al cierre idóneo, abrió el marcador, y, al minuto 20, hizo su gol 104 con la playera felina. Como consecuencia, el atacante galo alcanzó a El Jefe Boy como el máximo anotador en la historia del conjunto de la UANL.

Y es que con individualidades de este calibre, El Tuca Ferretti lo sabe, no necesita del dominio abrumador para colocar la balanza de su lado en cuestión de segundos. Para los Panzas Verdes, la marca de Gignac no sólo significó el irse abajo en el marcador, pues su confianza se desvaneció, y entonces el equipo se desmoronó desde el corazón. Ángel Mena, quien en la fase regular se adjudicó el título de goleador, en la Liguilla se mantiene descolorido y ayer erró una opción clara, cuando se encontraba solo frente al portero Guzmán (26’).

Luego, tuvo que llegar Ramiro González para salvar un toque cruzado de Gignac (37’); y el nerviosismo esmeralda llegó a tal grado que Fernando Navarro, hombre de seguridad, puso un balón en el poste de su propia portería en un intento de despeje.

Lo mejor que le ocurrió a Ambriz y sus hombres fue que concluyera la primera parte, pues ya en el complemento consiguieron solidificarse mejor en el mediocampo, pero las acciones de mayor peligro continuaron para los regios. Pese a que festejó su éxito como goleador histórico de los felinos regios, Gignac tuvo en sus pies la posibilidad de permitir que otros compañeros, en mejor posición, incrementaran la ventaja, pero el galo quedó nublado en los momentos para habilitar y los Tigres no materializaron sus opciones.

La Fiera reaccionó. Se fabricó nuevas opciones y por lapsos le robó la iniciativa a los regiomontanos, evitando que que su rival ampliara la ventaja. Todo queda abierto, y el nuevo monarca se conocerá el domingo en León.

Por Redacción de El Heraldo de México

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