Crisis política agrava la miseria en Venezuela

Crisis política agrava la miseria en Venezuela

CARACAS.

El reconocimiento de Estados Unidos del líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela está siendo presentado por el gobierno de Donald Trump como la única forma de restaurar la democracia en la nación sudamericana. Pero Elizabeth Pineda, quien el domingo pasado compraba alimentos de primera necesidad en un mercado cerca de un barrio pobre de Caracas, se prepara para que las cosas vayan peor.

Como secretaria retirada, Pineda vive con una pensión mensual de 18 mil bolívares (aproximadamente seis dólares). Completa sus ingresos trabajando como astróloga y, aunque “las estrellas le han dicho” que están en el camino para derrocar a Maduro, no espera que su salida sea rápida ni tranquila.

(El gobierno) va a tratar de ahorcarnos más”, dijo Pineda mientras compartía un tazón con jugo de carne con dos amigos que no podían pagar por su cuenta los 1.5 dólares que costaba el plato.

Economistas señalan que cuanto más dure el enfrentamiento entre Guaidó y Maduro, es más probable que sufran los venezolanos de a pie.

Maduro, quien por el momento parece tener el respaldo de la cúpula del Ejército, no cede y acusa a Estados Unidos de orquestar un golpe de Estado.

Las directivas enviadas la semana pasada a la Reserva Federal de Estados Unidos complicarán el acceso de Maduro a los activos y ganancias venezolanas en el extranjero, incluyendo los procedentes de Citgo, una filial del gigante petrolero estatal PDVSA con sede en Houston. También están en riesgo los mil 200 millones de dólares en reservas de oro —15% de las reservas de divisas de Caracas— almacenados en las cámaras del Banco de Inglaterra.

Si el enfoque de confrontación del gobierno de Trump se traslada a la Unión Europea, la producción de petróleo podría paralizarse causando más dificultades a los 29 millones de venezolanos que ya soportan la hiperinflación, una escasez de alimentos generalizada y una actividad económica anémica.

Si Maduro sigue en el poder, Venezuela podría sufrir una catástrofe humanitaria”, dijo Francisco Rodríguez, economista jefe de Torino Capital, con sede en Nueva York.

Rodríguez señaló que la perspectiva es similar a lo que ocurrió en Libia en 2011 luego de que el gobierno del entonces presidente estadunidense Barack Obama congeló los activos de Trípoli en respuesta a la represión de Muammar Gadhafi a los manifestantes de la Primavera Árabe. Como consecuencia de esto, su producción de petróleo se desplomó más de 70 por ciento.

Pero a diferencia de esa congelación de activos o de la impuesta a Irak tras la invasión de Kuwait ordenada por Sadam Husein, que se realizaron en concierto con la comunidad internacional, Maduro sigue teniendo importantes aliados, especialmente China y Rusia, que podrían vetar cualquier sanción internacional en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Si no recibe dinero, Maduro podría desviar los casi 500 mil barriles de crudo que vende diario a las refinerías de la costa del Golfo de México en Estados Unidos a mercados más favorables, como sus acreedores Rusia o China, o a India, Malasia y Tailandia.

Además, están los bonos emitidos por Venezuela y por la petrolera estatal PDVSA por importe de 65 mil millones de dólares. Pese a que casi ninguno de ellos está siendo abonado, sus precios aumentaron 25% tras la noticia del desafío de Guaidó a la autoridad de Maduro.

La producción de petróleo venezolano, el salvavidas de su economía, lleva años en problemas. Aunque se asienta sobre las mayores reservas del mundo, el país de la OPEP saca actualmente sólo un tercio de los 3.5 millones de barriles diarios que producía en 1999, cuando el fallecido expresidente Hugo Chávez tomó el poder.

Rodríguez, quien intentó convencer al gobierno para que moderara sus políticas dentro de una fracasada mediación entre Maduro y la oposición auspiciada por el Vaticano en 2016, apuntó que si el enfrentamiento entre Guaidó y Maduro continúa, la economía se contraerá alrededor de un 30% en 2019. Además, prevé que la inflación pueda rozar los 23 millones por ciento, desde los 1.6 millones de 2018.

Estos conceptos financieros no tienen mucho sentido para Pineda, quien se mostró dispuesta a pasar más apuros si eso supone deshacerse de Maduro.

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