Culpan al ELN de atentado en Colombia

Culpan al ELN de atentado en Colombia

BOGOTÁ.

El gobierno de Colombia culpó al Ejército de Liberación Nacional (ELN) del atentado perpetrado el jueves con un coche bomba en la Escuela de Cadetes de Policía General Santander y que dejó 21 muertos y más de 60 heridos, en Bogotá. En consecuencia, anunció la ruptura del diálogo de paz iniciado hace dos años con la guerrilla.

El ministro de Defensa, Guillermo Botero, anunció que José Aldemar Rodríguez, que el mismo día del atentado fue identificado como “autor material”, es miembro del grupo armado. “Todas estas vidas fueron destruidas por un acto repudiable dirigido por el ELN”, afirmó.

Botero precisó que se trata de alias El Mocho o El Kiko, que se incorporó al ELN en 1994 y ejerció como guerrillero raso hasta 2003, cuando se convirtió en cabecilla del Frente Adonay Ardila. Desde entonces, fue ascendiendo hasta formar parte del Estado Mayor del Frente Oriental, uno de los más letales.

Además, El Mocho era experto en explosivos y daba “cursos” a otros guerrilleros para adiestrarlos como artificieros. La camioneta con la que entró a la escuela de policía iba cargada con 80 kilos de pentolita, un potente explosivo que se obtiene de la mezcla de TNT y pentrita, y que suele utilizarse en la fabricación de minas antipersona.

En la misma comparecencia, el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, confirmó la detención de Ricardo Andrés Carvajal Salgar, a quien señaló como uno de los autores intelectuales del atentado. El jefe del Ministerio Público indicó que imputarán a todos los miembros del Comando Central del ELN, también como autores intelectuales.

Por su parte, el Alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, informó que el gobierno decidió romper las negociaciones destinadas a acabar con el conflicto armado. “No habrá ningún espacio de diálogo con el ELN”, enfatizó.

El gobierno de Juan Manuel Santos inició en febrero de 2017 un diálogo de paz con el ELN, con la esperanza de sumar a la guerrilla colombiana al acuerdo de paz firmado en noviembre de 2016 con las FARC, ahora convertidas en partido político.

El actual presidente, Iván Duque, decidió suspender el diálogo de paz a su llegada a la Casa de Nariño, en agosto pasado. Había exigido al ELN que renunciara a su actividad criminal y liberara a todos los secuestrados, algo a lo que los insurgentes se negaron acusando al gobierno de imponer condiciones unilaterales.

Aunque el diálogo de paz llevaba cinco meses en punto muerto, el jefe negociador del ELN, Pablo Beltrán, confirmó la voluntad del grupo armado de pactar el fin de la guerra.

El papa Francisco condenó el ataque. “El Santo Padre condena una vez más la violencia ciega, que es una ofensa gravísima al Creador, y eleva su oración al Señor para que ayude a perseverar en la construcción de la concordia y la paz en ese país y en el mundo entero”, manifestó el Vaticano.

El pleno del Senado mexicano también lamentó el atentado terrorista y guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas.

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