Inicia operación jaguar

Inicia operación jaguar

La mancha que tenía en su dorso era peculiar. Recordaba a la imagen del popular videojuego de la década de los años ochenta; por eso lo bautizaron como Pac-Man. Durante tres años, los investigadores tuvieron registro de su andar por la Selva Lacandona. Pero a mediados de 2019, encontraron su cuerpo, sin cabeza y sin garras, tirado a la orilla del río Lacantún. A ese jaguar la mataron para traficar con sus colmillos y sus garras.

El hallazgo del cuerpo de Pac-Man, un jaguar macho que habitaba en la Selva Lacandona, activó las luces de alerta entre los investigadores dedicados al estudio y conservación del felino. Sobre todo porque era una evidencia de que en el territorio fronterizo entre México y Guatemala ya hay presencia de las mafias que, en países como Bolivia, construyeron toda una red para traficar con sus colmillos, huesos, piel y garras.

En el mercado chino los colmillos y garras de jaguar pueden cotizarse hasta 15 000 dólares, señala el doctor Rodrigo Medellín, investigador del Instituto de Ecología de la UNAM y cuyo equipo fue el que encontró los restos de Pac-Man.

Ante el incremento en el tráfico de partes de jaguar (Panthera onca), este año se realizará un estudio en México, Perú, Bolivia y Costa Rica para documentar el origen y destino de este comercio ilegal, así como su impacto en las poblaciones de la especie, explica el doctor Medellín, quien es miembro del consejo directivo de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar.

El estudio internacional es solo unas de las varias acciones que investigadores latinoamericanos impulsan para no bajar la guardia y conservar al felino más grande de América, presente en 18 países latinoamericanos y cuya población de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) se estima en 64 000 ejemplares en vida silvestre. Las poblaciones más grandes se han documentado, sobre todo, en la Amazonía y en México.

En el caso de México, el segundo censo —que se realizó entre 2016 y 2018— estimó que había aproximadamente 4800 jaguares; el primer censo —que se hizo entre 2008 y 2010— había calculado entre 4000 y 4400 individuos. “La población de jaguares ha mostrado un incremento en los últimos 10 años. Para que esto se mantenga se requieren acciones sólidas de conservación”, explica el biólogo Heliot Zarza, vicepresidente de la Alianza Nacional para la conservación del Jaguar.(Thelma Gómez Durán/Mongabay Latam)

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